Nuestro Date

En estas semanas desde que tuve el encuentro con el peor de mis temores, he tratado de reflexionar, de conocer mis límites y trabajar en mí, en mis debilidades. Cuando tropezamos surgen más problemas para que aprendamos a lidiar con otros y tengo la certeza de que llegan por un bien mejor.

Tuve una cita la otra noche con alguien muy especial que partió hace algunos años, no considero que haya sido simplemente un sueño pues fue muy vivencial, me trajo muchas respuestas que no sabía que buscaba y me dio un análisis de situaciones que según yo las traía bien controladas, ahora después de esa conversación veo lo lejos que estaba.

Supe que no era solo un sueño pero existe un lado escéptico que pone nuestra fe al límite aunque eso no basta para la divinidad y si tiene que darnos pruebas nos la da y de manera muy clara y concisa.

Hace unas semanas vi en televisión una oración que ya la había escuchado antes pero no la había reflexionado – Dios, concédeme la serenidad para aceptar las cosas que no puedo cambiar, el valor para cambiar las que si puedo y la sabiduría para reconocer la diferencia” me pareció bonita pero no pensé mayormente en ella, pasaron los días y llegó la noche de nuestro date y conversamos, reímos, como siempre disfrutamos de nuestra compañía. Le puse al tanto de como transcurría mi vida amorosa y referente a mi última relación me victimicé y ahora que he cambiado de óptica creo que ser la víctima tenía su atractivo y es que cuando quieres tanto a alguien duele más el lastimar que el ser lastimado.

Me decía en aquél sueño que yo he puesto muchas barreras que alejaron a esa persona y que por cerrarme tanto y no confiar en él, por creer saber el desenlace que todo tendría, impulsé yo misma con mi actitud a que eso mismo sucediera, no fue del todo mi culpa pero tampoco puedo decir que estoy libre de ella. También me dijo que yo era muy excepcional con quién no lo valoraba y que debo fijarme más en quién brindo mi tiempo y mi cariño y sobre la situación actual que estoy atravesando me hizo ver que no debo abrirme de brazos completos porque haría un daño a quienes están conmigo y me haría un daño a mi mismo en un futuro, debes ponerte los pantalones – repitió enfáticamente. Durante el encuentro me insistió hasta el cansancio aquella frase que había escuchado días atrás y me hizo pronunciarla junto a él indicándome que ese sería como mi caballito de batalla. Ese es un resumen de lo mucho que conversamos en nuestro date, desperté completamente llena y con una sensación de alivio no obstante mi primer pensamiento fue: ¡qué bonito sueño!

En la tarde mientras trabajaba tuve un brote de ansiedad, sentí que aquel malestar estaba por despertar y decidí parar con mis labores y buscar algo de calma, abrí el navegador de Internet en mi computador y me dispuse a investigar un asunto que debía controlar, abrí el primer artículo que encontré y mi sorpresa fue muy grande cuándo el primer consejo decía:

Comprenderán que la piel se me enchinó por completo y agradecí profundamente esta cachetada que la divinidad, mi ángel de la guarda me estaba dando, me decía a gritos – De ninguna manera fue un sueño, el mensaje fue real y debes confiar y trabajar en lo que se te ha dicho.

Así es, debía hacer exactamente lo que se me ha dicho, en ese momento entró un mensaje de mi ex pidiéndome disculpas y mostrándose como siempre preocupado por mi; esta vez mi actitud no fue esquiva, por el contrario, me hice responsable de mis actos y acepté que mi orgullo lesionó y fue actor importante en el declive de este amor. Sé que mis palabras le brindaron gran alivio pero no más que el que yo sentí al decirlas.

Tenía la certeza de ser una persona siempre bendecida con pruebas muy claras de la divinidad pero la cuota de magia no bastaría en el día, al finalizar la tarde, conversando con una buena amiga me comentó una situación suya que de cierto modo se apegaba a la mía y me dijo – mi solución fue dejarme guiar por una profesional, me enseñó que debo ponerme los pantalones porque el daño no solo lo haría a los míos sino a mí misma más adelante… – otra vez me quedé estupefacta no solo la situación tenía su semejante, había replicado las mismas palabras que aquel hombre divino las había dicho la noche anterior, supe que esta era mi segunda señal, mi segundo regalo y eso hice, tomé mis pantalones y me los puse a sabiendas que eso traería un conflicto con los míos.

No puedo decir que las cosas se han solucionado pero sí que debo y voy a ser firme ante estas señales y sobre todo siempre decir:

“Dios, concédeme la serenidad para aceptar las cosas que no puedo cambiar, el valor para cambiar las que si puedo y la sabiduría para reconocer la diferencia”

Anuncios

2 comentarios sobre “Nuestro Date

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s